Hola, me llamo Bruno, y nací en las islas canarias, concretamente Tenerife, y soy misionero voluntario. Desde hace 33 años, Desde niño siempre me a gustado la labor misionera, y poder ayudar a otros que menos tienen, Mi maleta y yo, hemos viajado por muchas parte de está, bendita tierra, ayudando en lo que he podido hacer, a veces con falta de dinero, pasando hambre, y muchas cosas más, la labor misionera, es un trabajo gratificante, porque te anima a seguir ayudando, a pesar de los problemas que surjan, siempre hay voces solidarias, que te animan a seguir adelante, por mucho tropiezos que tengas en el camino, la solidaridad y el apoyo de muchas personas sin recurso, te ayudan a seguir trabajando por los demás, y eso para mi es lo que cuenta. Hace tres años estuve en Brasil, en un centro para niños pobres, y cuando llegue al lugar me quede atónito, cuando vi. Como estaba el centro, estaba casi todo en ruinas, los pupitres viejos y oxidados, no tenían mesas la pizarra si es, que se podía llamar pizarra, porque era de madera y estaba podrida, todo el inmobiliario, que tenia el centro estaba en mala condiciones, el tejado estaba roto, cuando llovía mucho, tenían que dejar de estudiar los niños, y irse para sus casas. Daba pena ver como estaba todo, pero gracias a la solidaridad de las empresas pequeña de allí, de brasil, se podía conseguir material escolar, y silla, mesa, pizarras, y demás materiales, al principio la gente de allí, te ponían trabas para ayudar, y muchas veces nadie te ayudaba. Pero no desespere seguí intentándolo, por ultimo ya me iba entrando el desanimo, al ver que nadie te echa una mano,
Yo pensé que egoísta está este mundo, tantas personas sufriendo y nadie hace nada por ayudar, aunque sea con poco. Estando sentado por fuera del centro, se me acerco una persona, que yo no conocía de nada y de verla por allí. Por la zona donde hacia la labor misionera, Y me pregunto que quien era yo, y yo le dije que era un misionero, me volvió a preguntar de donde vienes?, y yo le conteste de muy lejos, me volvió a preguntar de nuevo, de que parte?, yo le respondí que de España, Islas Canarias concretamente de Tenerife, con mi maleta como ve toda destartalada, entonce el me dijo crees que vale la pena estar aquí!, y yo le conteste, que cuando las cosas se hacen con el corazón y por amor a los demás, se va hacia donde haga falta, porque me gusta lo que hago, ayudar a los demás con poco o mucho intento hacer feliz, a otros, que no tienen nada, no importa el tiempo que lleve hacerlo, me gratifica lo que hago, cuando ves ha un niño, con esos ojitos de agradecimiento porque le estas ayudando a tener una vida mejor, y que con poco se conforman, y esas madres, que te dan las gracias, y te abrazan en agradecimiento por intentar hacerles un vida mejor, a sus hijos, eso me conforta y me anima a seguir trabajando por una vida digna, para todos. Porque cuando hacemos las cosas con el amor incondicional, sin mirar el color
... Esto es una vista previa, para ver el texto completo deberá descargarse la obra ...