Sueños húmedos entre la paja
Quisiera soñar, pero no puedo. Quisiera dar un paso adelante, pero algo me lo impide; algo que no tiene nombre, pero que está presente. Me es imposible alcanzarte. Me consolaría soñando contigo, pero hasta los sueños me prohíben. Y yo te anhelo, te acaricio, te amo en silencio. A ti, que no tienes nombre fijo, pero que eres real y estás presente, ¿nos encontraremos algún día, Elisa? Iré a buscarte hasta donde sea. No lo voy a ocultar, y chillaré hasta que estallen mis pulmones. Espero que no sea en vano, Elisa, porque yo te anhelo, te deseo, te acaricio y me revuelco de gozo en la oscuridad de mi cuarto. Ahora mismo creo acariciar tus senos. No se si cuando de nuevo encienda la luz estarás presente o habrás desaparecido de repente. La verdad es que ni estoy seguro de tu nombre. Tú no eres como las demás. Ni tan siquiera me has dado tu número de teléfono. Extraña criatura, ¿de donde vienes? Extraña criatura, ¿eres ficción o realidad?
Frases de Groucho Marx
"El amor salta por la ventana en cuanto el dinero se insinúa".
"Hey, eso no está bien amigo. No está bien dejar sola a una mujer con su marido. Imagínese que aparece de repente su amante".
Creo que me considero totalmente marxista.
La ciénaga
No todo en la noche de una ciénaga es completa oscuridad. No todo en el día de una ciénaga es horrible visión de lodo y luz. Ofrécenos un sacrificio. Ofrécenoslo cuando miles de hombres suben gateando por la ladera de la montaña. Se levantan, caen y se vuelven a incorporar. Parece un ejercicio mecánico, una parodia de la superviviencia. Es como regar una flor de plástico. No desperdicies tu tiempo gastando agua sobre esas flores falsas. ¿Sabes?, sólo sirven para coger el metro. Salvajada no es sacrificio.
Demuéstranoslo otra vez. Después de todo, la ciudad no es más que una gran ciénaga. Todo lo absorbe, todo lo devora. ¡Ofrécenos otro sacrificio, por favor! ¡Aliméntanos! Manda a tus ejércitos a obligar a tus súbditos a engordar. Necesitamos que estén cebados para cuando llegue la hora. La ciénaga va a ser destruida. Necesitamos provisiones. Que tus ejércitos aplasten al anémico y enfermo. Deja que los rollizos sigan consumiendo de nuestra pasta especial. Ofrécenos un gran sacrificio. No les dejes espacio vital. Eso sería peligroso para nuestra despensa. Después de todo, ¿cuál es el alimento del futuro? Quizás, sólo la guerra y la barbarie. Consumir, consumir, malditos.
Finalmente, la ciénaga acabará siéndolo todo.
Viaje a las estrellas
Fíjate en las estrellas pero, por favor, no las toques. Llegará el día en que volaré hacia ellas y no quisiera encontrar las marcas de tus huellas dactilares, las sucias y mugrientas señales del sudor tus manos. Dedícate a manejar tus billetes y cuentas corrientes. Sólo pido que dejes en paz a las estrellas.
Sólo me importarás tú
Noto sus ojos fijos en mí. No te preocupes, espérame. Pronto habré logrado burlarla, aunque creo que no será fácil. Está presente en todas partes, bajo miles de formas, en todas las mentes. Guarda tu impaciencia y espérame. Llegará el día en que abrirás tus brazos para recibirme en la playa desierta. Nuestros cuerpos desnudos se encontrarán y entonces solo me importarás tú.
Es un mierda todo ésto: sentirse continuamente vigilado por esa mirada fija e inalterable. Pero no importa. El día en que conseguiremos burlarla está cerca. Pasearemos unidos de las manos, desnudos entre la arena y la orilla, con las olas acariciando nuestros tobillo Te tomaré con ternura, lejos de los talonarios de cheques forrados de cuero. Estrecharé tu cuerpo caliente y entonces solo me importarás tú.
El honor
El honor es como una escoba. Deshonraos rápido o estáis perdidos. Yo siempre hago el amor en la hierba. En la hierba estamos limpios de honor. El honor no sirve para nada: desprendeos de él. No vayáis jamás vestidos de azul. Es peligroso: provoca el honor más degradante. La luz blanca ya no es una visión horrible: trasluce a través del morbo. No tengáis miedo al bulto. El honor es como una escoba. Desprendeos rápido de él. Y aunque dicen que "Poder" se escribe con "J", ni las hienas se ríen de eso. El honor es su carroña. Desembarazaos de él y seréis libres.
La trampa del Diablo
Amores a través de la reja de mi balcón. ¿Lo recuerdas? Cuernos amenazadores, sombra en una ventana. Pasear bajo las frondosas copas de los árboles y musitar la palabra amor. ¿Sabes acaso que yo también conozco dicha palabra? Dirigirse hacia la cómoda de mi habitación. Sacar de ella una vieja navaja. Y abrir esas venas que manan, todo por amor. Tú y yo. La sangre ha de manar abundantemente y, sin embargo, ¿de donde viene esa música alegre de piano? Viene de mi locura; es mi venganza. Torturo tus sentidos y de tu rostro se proyecta una sonrisa demente. Yo estoy condenado, pero tu también. El diablo puso su trampa, y ambos hemos caído en ella.
¿Existo?
Lo he buscado intensamente, registrando atardeceres, sondeando las mentes de la gente. Pero, ¿cuál es la respuesta a mi pregunta? La desesperación corre por mis venas y pregunto, pregunto, pero nadie sabe responderme. Están demasiado ocupados, no llegan a pensar. No aciertan a comprender qué encontrarán cuando doblen la esquina, aunque se lo imaginan. Lo de siempre: La misma tónica general gris de siempre. Mientras tanto, continúo buscando. Pregunto y pregunto, pero nadie quiere responderme. Si lanzara mi grito al aire solo encontraría un eco por respuesta. Un eco que preguntaría lo mismo que yo. Y sería reprimido. Pero, ¿y si no lo hago? Siempre estaré en una situación embarazosa. Me decido y grito: "¿Existo?". ¿Sabe alguien la respuesta? Despierto con un gran dolor de cabeza, y la duda persiste.